LA RELIGIÓN DEL MERCADO Y LA CRISIS EN ESTADOS UNIDOS
Tomando como referencia
la lectura “La religión del mercado” de David R. Loy, puedo relacionar
las problemáticas del mercado capitalista con la crisis financiera que enfrenta
hoy Estados Unidos. Desde que en la Edad Media cambió la idea acerca del manejo
y la producción del dinero con la llegada de las burguesías, la religión católica
dejó ser la potencia que había sido durante casi diez siglos. Esto se explica
mediante la idea de que durante muchos años al hombre se le había negado la
posibilidad de trabajar para satisfacer sus necesidades, siempre había tenido
que cumplir funciones para un señor feudal que solamente le pagaba con el derecho
a permanecer en sus tierras y a alimentarse de lo poco que encontrara.
Hoy, tras muchos años del
señorío feudal, vemos cómo la gran maquinaria capitalista tampoco fue una buena
solución al esclavismo de la Edad Media, se nos otorgaron todas las
posibilidades para poder trabajar y así suplir las necesidades principales de
cada persona, sin embargo, no fue suficiente suplir estas necesidades, sino que
creamos un mundo en el que entre más artefactos tenemos para alcanzar esa
supuesta felicidad, menos nos sentimos realmente completos. El hombre, cada vez
más, empezó a consumir todo lo que las industrias le ofertaban y así muchos
países al igual que Estados Unidos han sido sociedades en los que las personas
nunca aprendieron a manejar bien sus economías, ni a escatimar en gastos.
Es por esta razón que
hoy Estados Unidos y el mundo viven la peor crisis económica de los últimos
tiempos, no sólo por la problemática en la que se encuentran hoy las entidades
bancarias, sino también por el desempleo y por las pocas posibilidades que
tienen las personas de satisfacer sus necesidades elementales. Esta crisis lo
único que dejará a futuro es más pobreza de la que ya existe hoy, muchos de los
contribuyentes del país del norte tuvieron que devolver sus viviendas debido al
incremento de las tasas de interés que para ellos se hicieron imposibles de
pagar. De qué sirve tener grandes centros comerciales llenos de vitrinas con
miles de productos, que hasta muchas veces son innecesarios, cuando no hay
dinero para comprar nada.
Ahora bien, pienso que
la decisión que hace pocos días tomó el gobierno norteamericano de solventar
esta crisis con una ayuda de setecientos mil millones de dólares, de cierta
manera es positiva, pero por otro lado es negativa. Podría traer beneficios al
sector bancario para que éste se movilizara de nuevo y saliera de la gran
crisis en la que se encuentra hoy, solventando deudas y recuperando su
estabilidad. Pero por otro lado, esta decisión pone en aprietos a los
ciudadanos del común, pues son ellos los que tendrán que pagar, a través de
impuestos, por la negligencia del sector privado, que no supo proyectar de una
manera adecuada los préstamos que les proporcionaban a los ciudadanos.
Hoy, nos encontramos en
un mundo en el que la religión pierde cada día su credibilidad, nos hemos
acostumbrado a creer en un dios que sólo nos ofrece satisfacciones pasajeras
materializadas en objetos que no construyen una sociedad de valores humanos,
sino que por el contrario nos enseña a ser egoístas y cada vez más consumistas.
Es tan grave la situación actual, que muchos de nuestros niños y jóvenes hoy no
encuentran más compañía sino al lado de un XBOX , IPod o computadora, cuando
deberían compartir con sus familias.
Hemos creado una
sociedad en la que sólo se valoran los productos que se muestran a través de la
televisión y en los centros comerciales, hace muchos años que el mundo olvidó
la importancia de los valores humanos, de la inteligencia y del espíritu del
hombre. Hoy no somos más que otros muñecos exhibidos en la vitrina del mundo,
logrando así que nuestra sociedad se descomponga cada día más.
Autor: Jennifer Arévalo Bernal

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